Miércoles 22 de Febrero

Un nuevo año...

Amigos nuestros

El año 2011 concluyó lleno de realizaciones y con un promisorio 2012.

Gracias al esfuerzo compartido pudimos concretar un sinnúmero de actividades que fueron el regocijo de quienes en suerte participaron.

Es cierto que hemos crecido mucho y que a veces se nos presentan dificultades en cuanto a la disponibilidad de tiempo y espacio pero también es cierto que a base de imaginación, los multiplicamos para albergar no sólo aquellas actividades en movimiento sino también aquellas proyectadas para este período que se inicia.

Pero además, estamos abiertos y expectantes para recibir las variadas propuestas que cada uno pueda ofrecer para el beneficio de la comunidad a la que pertenecemos.

Es cierto que la prudencia, el buen gusto, la generosidad, el bien, la alegría, la reciprocidad, el valor de la palabra y el entendimiento, el respeto y el reconocimiento de los valores morales y espirituales, la honra hacia nuestros mayores, la preservación de la memoria colectiva, la persona humana y el amor donado en todas sus escalas e intensidades, son los presupuestos que las mismas deben contener para tener manifestación efectiva en el espacio institucional, pero Uds. coincidirán en que éstos no importan impedimentos sino efectivos fundamentos que garantizan la subsistencia del proyecto barrial.

Así, como pretendemos impulsar a nuestros hijos hacia nuevos descubrimientos, a ver los muchos mundos que nos rodean, generar un espacio de tranquilidad y esparcimiento, a realizarse y entenderse a sí mismos, etc., nosotros los mayores, queremos seguir sosteniendo el ámbito de diálogo compartido y de comprensión colectiva.

Tal ambición no es nueva ni original. En la Edad Media, el “santuario” constituía el ámbito sagrado que preservaba a quienes lo invocaban de los peligros ciertos que se cernían sobre él.

Hemos aprendido, que ante nuestros actuales peligros, a saber, el aislamiento, la banalidad, el desasosiego, las ausencias, los muchos dolores, los abandonos, el vacío espiritual, etc. hay herramientas idóneas para el alivio o al menos, la reposición de fuerzas para seguir adelante.

La generación y preservación de un espacio contenedor, ha sido desde siempre nuestro propósito. Para seguir tornándolo realidad, esperamos el advenimiento de las muchas voluntades dispuestas a compartirlo, tornando a la “Casa” cada vez mas grande, mas generosa y mas fuerte.

Les deseamos a todos, un “milagroso” año 2012 y los esperamos para compartirlo entre todos.

FELIZ AÑO 2012.